En el Hospital Marcial Quiroga funciona el consultorio de Cesación Tabáquica compuesto por un equipo multidisciplinario integrado por neumonólogos, cardiólogo y enfermero que brindan apoyo y acompañamiento al paciente durante el proceso de dejar de fumar.
El neumonólogo Martín Fullana explicó que el consultorio comenzó hace varios años. Según detalló el especialista, el espacio funcionó primero como una prueba piloto y luego se amplió su alcance. “Desde abril del 2025, se abrió para toda la comunidad de San Juan”, indicó a Diario La Provincia SJ.
El referente en el tema subrayó: “La cantidad de consultas es enorme. Tenemos muchísimas consultas por semana y pacientes en lista de espera; ahora la lista de espera se ha reducido”.
Más de 100 pacientes atendidos
Desde su apertura a la población en general, el consultorio registró una importante demanda.
“La verdad es que hemos tenido muy buena respuesta. Mucha cantidad de pacientes se han anotado”, explicó Fullana.
De acuerdo con los registros del servicio, más de 150 pacientes ya fueron atendidos en el último año.
“La cantidad de pacientes atendidos desde que comenzó ha superado los 150 pacientes en un año”, precisó el profesional.
Los turnos para acceder al tratamiento se solicitan de manera presencial. “Se pueden anotar de lunes a viernes entre las 7 y las 9 de la mañana de manera presencial, tienen que pedir el turno en el servicio de Tisioneumonología”, explicó. Actualmente el consultorio funciona los días jueves.
Un tratamiento con acompañamiento integral
El tratamiento para dejar de fumar se realiza mediante un enfoque interdisciplinario que combina distintos tipos de seguimiento.
“Ese consultorio trata de hacerse de forma interdisciplinaria. Se trabaja en conjunto con psicología o psiquiatría si corresponde”, señaló Fullana.
El proceso comienza con una evaluación clínica completa.
“Empezamos con una primera consulta en la que se arma una historia clínica bastante extensa, con todos los antecedentes relacionados con el tabaquismo a lo largo de su vida”, explicó.
Luego se realiza una entrevista motivacional que permite conocer el vínculo del paciente con el cigarrillo.
“Se le hacen preguntas relacionadas a su hábito y por qué quiere dejar de fumar, qué cosas le afectan, qué miedos tiene al dejar de fumar o qué motivos tiene para hacerlo”, detalló.
El “día D”: el momento de dejar el cigarrillo
Uno de los puntos centrales del tratamiento es la definición de una fecha en la que el paciente deja de fumar definitivamente.
“Se plantea el día de la fecha que el paciente pone en el que definitivamente debe dejar de fumar”, explicó el médico.
A partir de ese momento comienza una etapa de acompañamiento intensivo para evitar recaídas.
“Llegada esa fecha se ayuda con una medicación farmacológica”, indicó.
Entre las herramientas disponibles se encuentran los parches de nicotina y otros medicamentos.
“Disponemos del parche de nicotina acá en el hospital, pero también existen otras medicaciones como comprimidos de bupropion, que es un antidepresivo que se usa para el tratamiento de adicciones como dejar de fumar”, explicó.
Pacientes jóvenes y adultos mayores
En cuanto al perfil de quienes acuden al consultorio, el especialista señaló que hay pacientes de todas las edades.
“Tenemos rango etario de todas las edades, pero muchos pacientes jóvenes entre los 30 y los 50 años”, indicó.
Para el equipo médico, que personas de esas edades busquen ayuda es una señal positiva.
“Eso es positivo porque todavía se puede trabajar para evitar un montón de complicaciones asociadas”, afirmó. Sin embargo, también reciben pacientes mayores.
“Hemos tenido pacientes hasta de 85 años”, agregó.
Motivación, la clave del tratamiento
Según explicó Fullana, uno de los factores más importantes para que el tratamiento tenga éxito es la decisión personal del paciente.
“Para empezar un tratamiento de dejar de fumar se necesita querer dejar”, sostuvo.
En ese sentido, explicó que la voluntad es fundamental para sostener el proceso. “Es querer dejar y no poder, no es no querer a pesar de saber los riesgos que genera”, explicó.
También señaló que intentar tratar a una persona que no tiene intención de dejar el cigarrillo suele terminar en fracaso.
“Si uno trata de entablar un tratamiento de cesación en una persona que no tiene ganas, el fracaso va a ser del 100%”, afirmó.
Un programa para detectar cáncer de pulmón a tiempo
Además del consultorio de cesación tabáquica, el hospital comenzó este año un programa de detección temprana de cáncer de pulmón destinado a personas con antecedentes de tabaquismo.
“En conjunto con el servicio de cirugía de tórax y diagnóstico por imágenes estamos trabajando desde enero de este año en un programa de screening de cáncer de pulmón”, explicó el especialista.
El programa está dirigido a personas que cumplen determinados criterios de riesgo.
“Pacientes que sean tabaquistas o ex tabaquistas dentro de los primeros 15 años que dejaron de fumar, que tengan entre 55 y 75 años”, detalló.
El estudio consiste en una tomografía de baja dosis que permite detectar posibles lesiones en etapas tempranas.
“La idea de este screening es detectar el cáncer de pulmón a tiempo y reducir la mortalidad por cáncer de pulmón”, concluyó.
- Desde abril de 2025 hasta la actualidad el total de pacientes atendidos es de 158
- De esos un 20-25% abandonaron y el resto o dejo de fumar o sigue en seguimiento
- Una tasa de éxito de de cese definitivo de entre el 40-50%
El dato
El equipo está compuesto por los doctores Eduardo Anzorena, Mario Montenegro, Martín Fullana y la licenciada María González, quienes aplican diferentes recursos y estrategias para ayudar al paciente a dejar de fumar, y encontrar el apoyo adecuado que marcará la diferencia en cada proceso con la finalidad de prevenir enfermedades relacionadas con el consumo de tabaco y mejorar la salud y calidad de vida del paciente.