La semita, uno de los sabores más tradicionales e identitarios de San Juan, fue este domingo la gran protagonista de una verdadera fiesta popular que reunió a cientos de familias en el Predio Gaucho José Dolores, en Médano de Oro, Rawson.
Desde temprano, los sanjuaninos comenzaron a llegar para presenciar un hecho histórico: el amasado y asado de la semita más grande del mundo, un desafío que busca inscribirse en el Récord Guinness y posicionar a esta tradicional panificación en los ojos del mundo.
El evento, organizado por la Municipalidad de Rawson, combinó gastronomía, música en vivo y actividades para toda la familia, convirtiéndose en uno de los grandes atractivos del fin de semana en plena temporada de vacaciones de invierno.
Uno de los momentos más esperados fue el inicio del amasado. Decenas de panaderas y panaderos, bajo la coordinación del reconocido chef Mauricio Tereszko, trabajaron en equipo para elaborar la gigantesca semita.
Los asistentes siguieron cada paso del proceso con atención. Primero observaron cómo se preparó la masa con los tradicionales chicharrones y luego cómo, entre varias personas, fue trasladada cuidadosamente hasta el enorme fogonero parrillero donde comenzó el proceso de cocción.
Las imágenes despertaron la curiosidad de grandes y chicos, que aprovecharon para fotografiar y registrar una jornada inédita para la provincia.
Aunque la mañana comenzó con una intensa helada, el sol brilló con fuerza durante el mediodía y permitió que cientos de familias disfrutaran cómodamente del evento al aire libre.
Además del espectáculo gastronómico, el público recorrió el patio de comidas y disfrutó de espectáculos con artistas locales, en un ambiente marcado por el orgullo de las tradiciones sanjuaninas.
Presencia de dirigentes
El intendente de Rawson, Carlos Munisaga, participó de la actividad y acompañó el desarrollo del evento. Entre los invitados también estuvo el dirigente justicialista de Chimbas, Fabián Gramajo, quien compartió la jornada junto a vecinos y autoridades.
Con una multitud acompañando cada etapa de la preparación, la semita más grande del mundo no solo despertó expectativas por su intento de ingresar al Récord Guinness, sino que también consolidó una celebración que puso en valor uno de los productos gastronómicos más emblemáticos de San Juan y reunió a toda la comunidad alrededor de una de sus tradiciones más queridas.