Con 50 años de historia, la Terminal de Ómnibus de San Juan se prepara para una transformación total. El emblemático edificio que vio partir generaciones de viajeros hacia todos los rincones del país será renovado por completo con una ambiciosa obra que promete modernizar no solo su imagen, sino también su funcionamiento.

Pero con el futuro llegará también la nostalgia. En un repaso por las estructuras que desaparecerán, las imágenes actuales cobran un valor patrimonial. Porque aunque el diseño que viene apunta a mejorar la experiencia del usuario, hay detalles que marcaron época y que dejarán de formar parte del paisaje urbano.

La Terminal de Ómnibus actual conserva elementos originales de los años ‘70 que pronto desaparecerán para dar lugar a un espacio más eficiente y tecnológico. Foto: Diario La Provincia SJ / Maximiliano Huyema.

El símbolo de los años ’70 que desaparecerá

La terminal fue inaugurada en diciembre de 1973 y mantiene estructuras originales que, aunque funcionales en su época, hoy resultan obsoletas frente a las nuevas demandas de movilidad, seguridad y confort. Entre los elementos que se despedirán, destaca las estructuras icónicas que serán reemplazadas por versiones más modernas:

Con un diseño sustentable y tecnología de punta, la nueva terminal buscará ofrecer una experiencia similar a la de un aeropuerto. Foto: Diario La Provincia SJ / Maximiliano Huyema.

El techo en zigzag de los paradores de espera, una de las postales más reconocidas del lugar, será reemplazado por un diseño plano con asientos integrados y luminaria embutida. Este cambio apunta a ofrecer mayor comodidad y seguridad a los pasajeros, pero marcará el adiós de una estética típica de los años ‘70.

El techo en zigzag de los paradores de espera, uno de los símbolos más recordados de la Terminal, será reemplazado por una cubierta plana con asientos y luminarias integradas. Foto: Diario La Provincia SJ / Maximiliano Huyema.

Otro de los cambios que en su momento fue simbólico pero ahora es obsoleto es el sector techado de vehículos en espera, sobre calle Avellaneda, también será demolido. Allí se levantará el nuevo edificio para colectivos de larga distancia, que marcará un hito en la infraestructura del transporte público de la provincia.

Vista del sector de calle Avellaneda donde actualmente se encuentra la cubierta de vehículos en espera. Allí se construirá el nuevo edificio para larga distancia. Foto: Diario La Provincia SJ / Maximiliano Huyema.

El proyecto y la pronta licitación

El proyecto prevé una terminal dividida en dos grandes bloques conectados por un puente peatonal de 75 metros que garantizará una circulación fluida y segura entre sectores.

Bloque 1: el edificio existente, ubicado sobre calle Estados Unidos, será completamente refuncionalizado. Uno de los puntos más destacados será la construcción de una doble altura en la zona central, que aportará mayor amplitud y luminosidad.

La Terminal de Ómnibus actual conserva elementos originales de los años ‘70 que pronto desaparecerán para dar lugar a un espacio más eficiente y tecnológico. Foto: Diario La Provincia SJ / Maximiliano Huyema.

Bloque 2: el nuevo edificio, que se construirá sobre calle Avellaneda, contará con más de 14.000 m² cubiertos y semicubiertos, duplicando la capacidad operativa de la terminal actual. Allí se sumarán más de 20 nuevas dársenas, sectores comerciales, espacios gastronómicos, patios recreativos y hasta dos terrazas con vista a la plaza Di Stéfano.

El nuevo edificio tendrá áreas de espera, zonas recreativas y plena accesibilidad.

El rediseño de la Terminal de Ómnibus de San Juan se basa en un lenguaje arquitectónico moderno, funcional y sustentable, utilizando materiales nobles como hormigón, vidrio, acero y piedra. Se priorizará el uso de luz natural, eficiencia térmica y energética, y accesibilidad universal.

La nueva terminal contará con un segundo edificio de más de 14.000 m²

Según lo previsto, los pliegos de la licitación serán presentados antes de que finalice julio. De no mediar contratiempos, la obra comenzaría a fines de agosto o principios de septiembre. La inversión será financiada 100% con fondos provinciales, lo que asegura continuidad en los trabajos sin depender de instancias nacionales.

Render del nuevo edificio que se levantará sobre calle Avellaneda: más de 14.000 m² para duplicar la capacidad operativa.