En la inmensidad silenciosa de la cordillera sanjuanina, donde el viento apenas interrumpe la calma y el atardecer muestra una nitidez absoluta, algo inesperado ocurrió: un puma se despertó, miró fijo a una cámara y quedó inmortalizado en una de las postales más impactantes de la fauna argentina. No fue el único. Zorros curiosos, guanacos en fila bajo la luna y pequeños roedores cruzando sigilosos forman parte de un registro fascinante que hoy revela la vida secreta del Parque Nacional El Leoncito.
Detrás de esas imágenes hay ciencia, paciencia y un trabajo coordinado que llevó más de un año. El proyecto, impulsado por investigadores vinculados al CONICET, junto con equipos de conservación y guardaparques, logró reunir más de 100 mil fotos captadas con cámaras trampa distribuidas en distintos puntos del parque.
“La iniciativa nació a fines de 2024, a partir de una invitación del equipo de Parques Nacionales, que necesitaba avanzar en conocer qué especies habitan el parque”, explicó Thamara Fariñas Torres, bióloga y becaria postdoctoral del CRILAR en diálogo con Diario La Provincia SJ.
A ese esfuerzo se sumaron la Alianza Gato Andino, Dirección General Centro APN, Parque Nacional El Leoncito y Natura Argentina, conformando un equipo amplio que combinó experiencia científica y conocimiento del territorio.
Un despliegue en altura
Tras meses de planificación, permisos y coordinación, en octubre de 2025 se concretó la etapa clave: la instalación de 35 cámaras trampa en apenas cinco días.
El objetivo fue ambicioso: cubrir la mayor diversidad de ambientes posibles, desde los 2.000 hasta casi los 4.000 metros de altura.
El resultado superó las expectativas. Las cámaras generaron más de 150 gigabytes de material, con escenas que ahora comienzan a ser analizadas en detalle.
Fauna en primer plano
Las primeras revisiones ya dejaron postales inolvidables. Entre ellas, la secuencia del puma que, al escuchar el leve clic del dispositivo, se levantó y observó directamente a la lente.
Pero no fue el único protagonista. También quedaron registrados:
- Zorros en plena actividad nocturna
- Grupos de guanacos desplazándose en la oscuridad
- Chinchillones entre las rocas
- Aves en distintos sectores del parque
- Pequeños roedores atravesando el campo visual
Uno de los datos más relevantes fue la cantidad de registros de la “rata chinchilla”, una especie endémica del parque.
“Es un roedor que solo existe en el Leoncito, y ahora lo encontramos en varias zonas, lo que aporta información clave”, detalló la investigadora.
El objetivo clave: el gato andino
Más allá de las imágenes impactantes, el proyecto tiene un objetivo central: detectar la presencia del gato andino, una de las especies más raras y amenazadas de Sudamérica.
Su posible aparición genera gran expectativa, especialmente luego de registros recientes en áreas cercanas.
Al mismo tiempo, el estudio permitirá actualizar la “línea de base” del parque, un relevamiento de especies que no se renovaba desde la década del 90.
Lo que viene
El trabajo recién empieza. Las más de 100 mil fotos serán analizadas una por una por especialistas, lo que permitirá conocer con precisión qué especies habitan cada zona del parque.
Con esos datos, el equipo planea nuevas campañas, ajustar la ubicación de cámaras y profundizar el monitoreo.
“Cuando tengamos todo analizado, nos vamos a reunir para definir cómo continuar. La idea es repetir el estudio”, adelantaron.
En un entorno donde la naturaleza suele permanecer oculta, estas imágenes no solo aportan conocimiento científico: también invitan a mirar con otros ojos la vida que se despliega, silenciosa, en el corazón del Parque Nacional El Leoncito.