Maxi Moreno tiene 29 años, trabaja como delivery y vive con su pareja en un departamento de Capital. Su única herramienta de trabajo era su moto, con la que recorría las calles todos los días para poder pagar el alquiler. Pero este jueves, todo cambió con un robo que no solo lo dejó sin su vehículo, sino también sin dinero que había logrado juntar.

Según relató a Diario La Provincia SJ, Maxi llegó a su casa alrededor de las 2:30 de la madrugada, luego de una jornada laboral. Como cada noche, encadenó su moto a la escalera del edificio, en el primer piso, usando dos candados, uno en la rueda delantera y otro en la trasera. Al despertarse al mediodía para ir a su segundo trabajo, la moto ya no estaba.

“Salí corriendo por todas las cuadras, desesperado, pensando que me la habían robado recién. Pedí cámaras, llamé a la policía, pero no había rastro. Fui a hacer la denuncia y después de horas me llamaron para decirme que la tenían, pero era mentira”, contó Maxi, aún conmovido.

 

La moto es el elemento de trabajo de Maxi en estos tiempos para cubrir sus gastos.

 

En su desesperación por recuperar su herramienta de trabajo, recibió una llamada de un supuesto “comprador” de la moto robada, quien le exigió $50 mil para devolvérsela. Aunque intentó verificar la historia pidiendo una foto del vehículo, terminó haciendo la transferencia ante la promesa de reencuentro. Pero luego el estafador pidió más dinero y Maxi comprendió que había sido engañado. “Perdí $50 mil y la moto”, lamentó.

“No sé qué hacer. Si no trabajo, no cobro. Estoy desesperado. Toda mi vida gira en torno a esa moto: trabajo de delivery a la noche y de día, con eso pago mi alquiler, mi estudio, todo”, expresó.

El joven también comentó que hace solo tres semanas sufrió un choque y aún estaba haciendo trámites para el seguro, motivo por el cual no tenía fotos actuales del vehículo. Ahora, además del daño material y económico, carga con una sensación de impotencia e inseguridad, ya que nadie vio nada y los ladrones se tomaron el tiempo suficiente para cortar los dos candados sin dejar rastros.

Maxi agradece el apoyo de sus amigos y conocidos que ayudaron a compartir su situación en redes, pero pide que si alguien ve su moto o tiene datos concretos, se comuniquen de inmediato al  264 444-3338. “Ya sé que solo voy a responder a gente que tenga número de San Juan o conocidos, porque me da miedo que me vuelvan a engañar”.