El  grupo de tejedoras solidarias de San Juan  que año a año realiza la Travesía punto por punto, se despide del 2025  con una nueva campaña navideña que combina creatividad, compromiso social y un fuerte mensaje de ayuda comunitaria. La iniciativa, conocida por sus “arbolitos” tejidos, busca recibir donaciones, dar a conocer el trabajo que realizan durante todo el año y, al mismo tiempo, proyectar nuevas acciones solidarias para el futuro.

En diálogo con Diario La Provincia SJ, Carina Iribarren, una de las referentes del grupo, explicó que la idea de los arbolitos nació hace cinco años, inspirada en acciones similares que comenzaron a verse en redes sociales. “Viendo en redes sociales algunos arbolitos que se armaban en otros países, se nos ocurrió hacer uno nosotros también, con el objetivo de recibir donaciones y, sobre todo, visibilizar el grupo solidario que tenemos”, contó.

Tejedoras solidarias de San Juan cerraron el año con su tradicional campaña de arbolitos tejidos para recibir donaciones.

 

 

Desde entonces, la propuesta fue creciendo. Durante dos años consecutivos, los arbolitos se montaron en el Centro Cívico, mientras que en los últimos tres años la campaña se desarrolla en un local comercial.  Con el acompañamiento de Portho, el espacio se convirtió en aliado clave del proyecto. “Es una empresa que nos reayudó y nos reacompaña. Cada vez que les proponemos armar el arbolito ahí, se suman y además ayudan a visibilizar el grupo y a recibir donaciones”, destacó Iribarren.

 

Arbolitos que se transforman en mantas y abrigo

Uno de los aspectos más originales de la campaña es que los arbolitos están confeccionados con los mismos cuadraditos tejidos que luego se reutilizan para armar mantas. “El arbolito se desarma y con esos cuadraditos armamos mantas. Este arbolito grande tiene entre 360 y 380 cuadraditos, y cada manta lleva unos 40, así que de ahí salen varias mantas”, explicó.

Cada arbolito puede convertirse en varias mantas que serán entregadas en futuras travesías solidarias.

La preparación no es improvisada: durante todo el año las integrantes del grupo piensan colores, diseños y formas. “Entre todas vamos tejiendo de a poquito y en octubre o noviembre definimos dónde lo vamos a armar y cómo llevarlo a lo tridimensional”, señaló.

El trabajo del grupo no se limita a la época navideña. Desde hace más de una década, llevan adelante travesías solidarias a escuelas rurales de distintos puntos de la provincia. “Nos dedicamos a llevar a las escuelitas rurales todo lo tejido por nosotras: mantas, gorritos, escarpines, bufandas, guantes. A eso se suma lo que recibimos en donaciones, como ropa de abrigo, calzado, juguetes y útiles”, detalló. Incluso confeccionan cartucheras tejidas, que luego completan con útiles escolares.

La campaña busca visibilizar el trabajo del grupo y sumar donaciones en época de Navidad.

Desde 2014, cuando realizaron su primera travesía, ya concretaron 13 acciones solidarias en departamentos como Jáchal, Valle Fértil, Calingasta, Iglesia, Angaco, 9 de Julio y 25 de Mayo, entre otros. “Tratamos de no repetir una escuela. Para 2026 todavía no tenemos definido el destino, pero sabemos que llegará la señal de a dónde nos toca ir, expresó.

Finalmente, Irribarren resumió el espíritu que guía al grupo: “Siempre digo que hay que contagiar solidaridad. Lo poquito que uno puede dar suma muchísimo, y en esta época eso se siente más. Siempre hay un niño que necesita y una sonrisa que vale todo”.

Para colaborar, se pueden llevar donaciones para la institución al local y allí se puede recibir un helado a cambio. También pueden comunicarse con Carina al 2645 05-4074.