La Obra Social Provincia (OSP) profundiza en 2026 su política de control digital tras detectar denuncias por prácticas médicas no realizadas y cobro indebido de plus. El interventor, Rodolfo Fasoli, destacó que la credencial digital permitió advertir irregularidades en tiempo real y activar mecanismos de auditoría para evitar fraudes al Estado.

Según explicó Fasoli, la experiencia con la credencial digital “ha sido muy buena” porque le permite al afiliado ver qué prácticas se le están facturando y denunciar si detecta algo que no se realizó.

A partir de este sistema, incluso se originó la denuncia contra un grupo de profesionales de Rodeo, en Iglesia, por una presunta maniobra fraudulenta: facturar prácticas que no se habían efectuado al beneficiario. El caso fue elevado a la Justicia por posible fraude al Estado y OSP excluyó del padrón a los médicos intervinientes.

La gente denuncia: ‘yo ese estudio no me lo hice’. Y cuando corroboramos, podemos actuar en tiempo y forma para que no se consolide la estafa”, explicó el interventor a Diario La Provincia SJ.

OSP desarrollará un sistema digital de control, pero necesita datos auditados para que sea efectivo. Foto: archivo Diario La Provincia SJ.

Las denuncias por prácticas no realizadas se canalizan principalmente a través de la credencial digital o mediante el sitio web oficial de la OSP, que ya cuenta con una pestaña específica para ese fin.

No todo es fraude: los motivos más frecuentes

Desde la obra social aclaran que no todas las denuncias implican un delito. En muchos casos se trata de:

  • Estudios solicitados pero no realizados porque el afiliado no asistió.
  • Desconocimiento de prácticas realizadas a hijos en casos de padres separados o divorciados.
  • Confusiones sobre estudios efectuados el año anterior.

Muchas veces el afiliado no recuerda que se hizo un estudio o desconoce una práctica realizada a un familiar. Todas las denuncias deben analizarse para determinar si se trata de un fraude, un error administrativo o una confusión”, señaló Fasoli.

Sin embargo, también existen intentos de maniobras fraudulentas que el sistema digital permite detectar antes de que se concrete el pago indebido.

Denuncias por cobro de plus: otra vía y controles específicos

El cobro de plus —un adicional que algunos profesionales cobran por fuera del arancel establecido— no se encuadra como estafa penal, sino como una irregularidad contractual.

En estos casos, la OSP recomienda que la denuncia se realice de manera presencial para poder auditar el caso con el paciente y el profesional involucrado.

La OSP tiene una amplia cobertura en la mayoría de las especialidades. Foto: Diario La Provincia SJ.

“Es una práctica instalada desde hace más de cuarenta años, difícil de erradicar, pero estamos trabajando para combatirla”, afirmó el interventor.

Cuando se comprueba la irregularidad, el profesional es excluido del padrón de fidelizados. En lo que va de la gestión, la OSP retiró a casi 300 profesionales del programa. Tras nueve meses, pueden solicitar su reincorporación, que depende de su conducta prestacional y del compromiso de no cobrar plus.

El impacto en los afiliados

Uno de los desafíos es evitar que el afiliado termine perjudicado. Fasoli explicó que la diferencia en honorarios puede ser significativa: un profesional fidelizado cobra un arancel muy inferior al que puede percibir uno fuera del programa, y esa brecha muchas veces impacta en el bolsillo del paciente.

Por eso, la estrategia oficial apunta a fortalecer controles sin romper el vínculo médico-paciente y garantizar que el sistema funcione con transparencia.

Digitalización y auditoría permanente

En 2026, la OSP apuesta a que el uso de la credencial digital sea prioritario. Aunque se mantiene la opción tradicional para quienes no manejan tecnología, el objetivo es avanzar hacia el control 100% digital.

“Siempre necesitamos retoques y controles. Estamos atentos todo el tiempo a la auditoría con el objeto de combatir irregularidades”, concluyó Fasoli.

Mientras las denuncias continúan de manera permanente, el desafío de la obra social provincial es claro: combinar tecnología, control y equilibrio contractual para proteger los recursos del Estado y a los afiliados.