La cabo Marcela Lucero, la policía sanjuanina de 44 años que resultó gravemente afectada tras intervenir en un incendio, muestra signos alentadores en su recuperación, aunque su estado de salud continúa siendo delicado y con pronóstico reservado. Este domingo, la efectiva logró salir de Terapia Intensiva y fue trasladada a Terapia Intermedia, según informaron fuentes cercanas a la familia.
Lucero, madre de tres hijos y con 17 años de servicio en la Policía de San Juan, permanece internada luego de sufrir un severo compromiso en sus pulmones y vías respiratorias, producto de la inhalación de monóxido de carbono mientras ayudaba a sofocar un siniestro ocurrido el pasado 7 de enero, durante la siesta.
De acuerdo a las últimas novedades médicas, los profesionales pidieron cautela y señalaron que será clave observar su evolución durante los próximos días. Si bien en las últimas horas presentó episodios de taquicardia, el entorno familiar se mantiene esperanzado y volvió a solicitar que se renueven las cadenas de oración por su recuperación.
El incendio y el heroico accionar
El incendio se desató en un sector de cañaverales, sobre calle Miglioli, entre Doctor Ortega y Australia, y se propagó rápidamente hasta dos palmeras ubicadas en el ingreso de una vivienda, generando una situación de alto riesgo.
Lucero, quien se desempeña como encargada de la Unidad Operativa Ansilta, fue la primera en llegar al lugar debido a la cercanía de la dependencia policial. Junto a la dueña de la casa, comenzó a combatir el fuego con baldes de agua, logrando evitar que las llamas ingresaran al domicilio y provocaran daños mayores.
Un cuadro crítico que empieza a revertirse
Como consecuencia de la exposición al humo, la cabo fue trasladada de urgencia al Hospital Marcial Quiroga y luego derivada al Hospital Privado, donde ingresó en estado crítico. Durante los primeros días debió ser intubada y asistida con respirador artificial, situación que generó gran preocupación en la comunidad sanjuanina.
El pasado viernes, los médicos lograron retirarle el respirador, marcando un punto de inflexión en su evolución. Aunque el camino de recuperación aún es largo, las últimas informaciones generan moderado optimismo entre familiares, colegas y vecinos, que continúan acompañando con mensajes de apoyo y oraciones.