A un año de sufrir un ACV, la ex legisladora, Rosalía Garro, continúa con su recuperación pero eso no le impide estar activa como siempre lo fue. La “Negra” como le dicen los amigos, contó que desde diciembre del año pasado las sesiones de rehabilitación son diarias y se extienden por más de tres horas.
“Hay un kinesiólogo que es Víctor Carbajal que es un tipo magnifico, me agarro y me dijo dale para adelante. La fonoaudióloga, Marianela Zucotti, es maravillosa”, dijo a Diario La Provincia la funcionaria con poca fluidez pero de forma clara.
Rosalía no dejó que este ACV la venciera y luchó para poder caminar nuevamente. Hace unos meses atrás dejo la silla de ruedas y ahora apenas utiliza el bastón ya que puede caminar por sus propios medios. Actualmente, la recuperación tiene el objetivo de que su brazo y mano derecha vuelvan a tener la movilidad que tenían.
“Hacemos mucha bicicleta y ejercicios para mover los brazos porque este (el derecho) está quieto. Ahora lo muevo un poquito y camino sola sin bastón”, deslizó.
Una anécdota graciosa que la ex Diputada contó a este medio fue que en el festejo del Día de la Primavera en la Clínica, los médicos hicieron collares y se eligieron la Reina y el rey de la Primavera. “Dijeron Rosalía Garro. Y yo me mataba de risa. Ellos me quieren”, dijo Rosalia.
Su hija Valeria destacó que su madre “nunca cayó en depresión y que agradece mucho a Dios eso porque fue vital para que en menos de un año ella pudiese caminar y empezar a hablar de nuevo aunque aún le queda por mejorar”.

Rosalía Garro en noviembre del 2015
Rosalía Garro sufrió un ACV el pasado 27 de octubre y su pronóstico era delicado y reservado, estuvo internada en terapia intensiva en el Hospital Privado. Luego de este servicio pasó a Terapia Intermedia para después ser trasladada al Centro Rehabilitar, donde permaneció más de un mes ya que no podía caminar y se movilizaba en silla de rueda. No hablaba y no podía mover el brazo.
“Se ponía loca cuando no podía hablar”, señaló Valeria y Rosalía rió a carcajadas asentando lo que su hija decía. “Lo primero que habló fue cuando cantó la marcha peronista mientras estaba internada en el centro de rehabilitación. Al poquito tiempo de hacer el ACV, ella le pidió a los médicos ir a votar a la segunda vuelta. Una de las cosas que pasa en el cerebro de las personas que hacen accidentes cerebrovasculares son el tarareo y el cantar. El de la marcha le salía bastante bien, a eso lo tiene incorporado en el chip”, agregó.
“No me dejaban los médicos pero no los deje que me dijeran no. Por suerte, voto en la misma escuela que Gioja y los cruce, ellos me dijeron loca que estás haciendo acá”, recordó.
¿Cuándo empezó a salir y frecuentar lugares como antes?
Hace más de un mes y medio, empecé a ir a la Casa de Gobierno. Voy dos veces a la semana, voy los martes porque están las reuniones del COPESJ y el día jueves hago atención al público en mi oficina. La directora del COPESJ quería que fuera y volviera a trabajar.
¿Qué le dijeron sus compañeros?
Todos los compañeros nuevos me llamaban y querían que fuera. Carlitos Lorenzo es uno de los que me llamaba. Los nuevos compañeros de donde aparecieron. Se portan muy bien, les falta militancia pero se portan bien.
El pasado 17 de marzo, Rosalía fue distinguida en el Congreso Nacional con el premio a los Derechos Humanos de las Mujeres por su incansable lucha por los Derechos Humanos. Recibió reconocimientos en la Legislatura y la homenajearon en el municipio de Rawson por la militancia dentro del PJ en el mes de agosto.
¿Cómo se siente ahora después de todo lo que pasó?
Le doy gracias a Dios que tengo mucha fuerza y mucha voluntad.
¿Cómo se ve en un tiempo?
Hablando bien. Antes de fin de año, quiero hablar bien.
Activa y con una gran fortaleza para luchar, la histórica líder del PJ tiene planes de estar presente cada vez que pueda en los actos del partido, regresar diariamente a su trabajo y continuar militando y defendiendo con orgullo los ideales del Peronismo.