Este viernes, el juez competente, decidió suspender el juicio a prueba por un año para Cristian Marcelo Arroyo, imponiendo una reparación simbólica de $20,000 destinada a merenderos, además de 40 horas de tareas comunitarias en un plazo de cuatro meses por tenencia ilegal de armas. Asimismo, se ordenó el depósito del arma y las municiones.

El hecho sucedió el pasado 19 de septiembre, alrededor de las 04:10 horas, personal de la subcomisaría Cipolletti realizaba una ronda de prevención en el barrio Arenales, cuando notaron la presencia de un vehículo que, al percatarse de la policía, emprendió la huida. Tras una breve persecución, el conductor, identificado como Cristian Marcelo Arroyo, detuvo su marcha en la intersección de las calles Cipolletti y Retiro.

Durante la entrevista, Arroyo mostró signos de nerviosismo y permitió a los oficiales inspeccionar su vehículo, revelando que transportaba una escopeta Taurus calibre 12-70 en el asiento trasero, la cual estaba cargada con cuatro cartuchos. La policía, tras descargar el arma, notificó a la ayudante fiscal, Dra. María José Puebla, quien dio inicio al Procedimiento Especial de Flagrancia.