Después del sonado caso del geriátrico que funcionaba sin habilitaciones ni las condiciones necesarias en Capital, desde Salud Pública aseguraron que se reciben más denuncias de irregularidades de otros establecimientos.
Walter Antuña, titular de Regulación y Control de Gestión del ministerio de Salud Pública, expresó que “hacemos los controles de manera permanente y ahora, con el aporte de denuncias. Desde el caso resonante de meses atrás, se acercan tanto empleados de geriátricos que no están trabajando en condiciones como familiares y vecinos de lugares que funcionan sin habilitación”.
“Se evalúan los casos y cuando un establecimiento no tiene habilitación, dependiendo de si es reincidente o no, se lo acompaña en el proceso para que cumpla con los procedimientos y trámites. Hay otros propietarios que se acercan voluntariamente a recibir asesoramiento”, detalló.
Además, afirmó que “hemos clausurado dos geriátricos más en Capital porque no tenían profesionales para atender a los pacientes, eran reincidentes y no cumplían con los requisitos de Salud Pública con faltas graves. Aclaramos que hay 25 geriátricos habilitados que, en primera medida, están identificados con carteles y exponen la documentación que los avala. Los truchos no lo hacen”, aseguró.