La comunidad educativa de San Juan y el sector proteccionista atraviesan un profundo dolor tras conocerse este viernes el fallecimiento de la profesora María Inés Balada, reconocida por su labor docente y por su compromiso con la defensa de los animales.

La noticia fue confirmada por allegados, quienes hasta hace pocos días habían solicitado dadores de sangre para colaborar con su tratamiento mientras permanecía internada en terapia intensiva en el Hospital Privado.

 

Pedido solidario para cubrir los gastos de cremación

A través de redes sociales, familiares y compañeros difundieron un mensaje apelando a la solidaridad de la comunidad para ayudar con los gastos de la cremación.

En la publicación, compartieron los datos de contacto para quienes deseen colaborar: 264 624 4314 — alias daniela.leiva.26

El pedido fue acompañado por palabras de agradecimiento hacia quienes se acercaron durante los últimos días ofreciendo apoyo, oraciones y acompañamiento.

La comunidad de proteccionistas estuvo muy movilizada durante la internación de la mujer.

Una docente querida y una proteccionista incansable

María Inés Balada era ampliamente reconocida por su rol en las aulas y por su activa participación en causas proteccionistas, donde se ganó el respeto y el cariño de voluntarios y rescatistas de toda la provincia.

Su compromiso con la educación, la solidaridad y el bienestar animal dejó una huella profunda en cada espacio donde trabajó.

Mensajes de despedida y fe

Desde el Colegio Santo Domingo, institución donde se desempeñaba, expresaron un sentido mensaje en estas horas previas a conocerse su fallecimiento, instando a la oración para la pronta recuperación de la docente:

“Como comunidad, pedimos una oración por la salud de la profesora María Inés Balada, para que el Señor le conceda una pronta recuperación. Que Santo Domingo y Nuestra Señora del Rosario la acompañen y la cubran con su protección en este momento. Confiados en la fuerza de la oración, permanecemos unidos como familia, sosteniéndola con cariño y fe”.

Hoy, ese pedido de unión se transforma en despedida, pero también en un reconocimiento a su entrega y a los valores que transmitió en vida.