Boca se quedó con una nueva edición del Superclásico tras vencer 1-0 a River en el estadio Monumental, en un partido cargado de tensión y polémica que se definió por un penal convertido por Leandro Paredes.
El único gol del encuentro llegó en el cierre del primer tiempo, luego de una jugada que derivó en la sanción de la pena máxima a favor del conjunto visitante. Tras la revisión en campo, el árbitro consideró que hubo mano dentro del área y cobró el penal, lo que desató el enojo de todo River.
Desde los doce pasos, Paredes no falló. Con precisión y calma, puso el 1-0 que terminaría siendo definitivo.
Un partido caliente
El encuentro se jugó con alta intensidad, típico de un Superclásico, con mucha fricción en la mitad de la cancha y pocas situaciones claras de gol.
River intentó reaccionar en el complemento, empujado por su gente, pero no logró romper la defensa de Boca, que se mostró firme y ordenada para sostener la ventaja.
Triunfo clave
Con este resultado, Boca se queda con un triunfo importante en condición de visitante y suma confianza en un partido de alto impacto, mientras que River se fue con bronca, tanto por el resultado como por la jugada que definió el encuentro.