El partido entre la Selección Argentina y Cabo Verde no solo se vivió en el Hard Rock Stadium de Miami. En San Juan, el encuentro también transformó la rutina de la ciudad y dejó una postal bien argentina: bares repletos de hinchas, familias reunidas frente a las pantallas y grupos de amigos alentando cada avance del equipo de Lionel Scaloni.
Aunque muchos comercios decidieron cerrar antes o atender de corrido para que sus empleados pudieran ver el partido, varios locales gastronómicos del microcentro aprovecharon la ocasión para recibir a quienes eligieron compartir la pasión mundialista fuera de casa.
























