Un hombre fue condenado en el marco de un juicio abreviado luego de ser hallado robando cebollas de una finca ubicada en Rawson. El hecho ocurrió el pasado 2 de mayo y fue tramitado por el Sistema Especial de Flagrancia.
El imputado de apellido Herrera Arancibia, fue condenado por el delito de hurto simple en grado de tentativa. Si bien la Fiscalía y la defensa habían acordado una pena de 10 meses de prisión de cumplimiento condicional, finalmente el juez interviniente resolvió imponer una condena de 8 meses de prisión condicional, además de reglas de conducta por el término de dos años y una prohibición de acercamiento.
La investigación estuvo a cargo del fiscal Francisco Micheltorena, con la intervención de la ayudante fiscal Liliam Mari.
Lo descubrió el dueño de la finca
De acuerdo con la reconstrucción de los hechos, el episodio ocurrió alrededor de las 10:35 del 2 de mayo en la Finca Manzano, ubicada al oeste de calle Meglioli, entre Ortega y Agustín Gómez, unos 200 metros al sur del Cementerio San Miguel, en Rawson.
Según la causa, Herrera Arancibia ingresó al predio desde el sector oeste, lindante con el barrio Valle Grande, donde reside. Luego de caminar unos 250 metros dentro de la finca, arrancó aproximadamente 10 kilogramos de cebollas valencianas que se encontraban plantadas en el suelo y las colocó en dos bolsas de arpillera.
La maniobra fue observada por el propietario del establecimiento, Andrés Manzano, quien dio aviso inmediato a la Comisaría 35ª.
Intentó escapar al ver a la Policía
Tras recibir el llamado, efectivos policiales ingresaron a la finca desde el sector oeste y observaron al sospechoso caminando con las bolsas cargadas de cebollas.
Al advertir la presencia policial, Herrera Arancibia intentó escapar corriendo hacia el este. Sin embargo, en su huida se encontró con elpropio dueño del terreno, quien logró interceptarlo. Momentos después, los uniformados concretaron la aprehensión, que se produjo a unos 120 metros del lugar donde habían sido arrancadas las cebollas.

El daño iba más allá del valor de la mercadería
Durante la investigación, Manzano explicó que las cebollas sustraídas no estaban destinadas a la venta inmediata, sino a la producción de semillas para futuras plantaciones.
Por esa razón, sostuvo que el perjuicio ocasionado no se limitaba al valor económico de los aproximadamente 10 kilos extraídos, sino también al daño generado sobre una plantación que tenía como objetivo ampliar la producción agrícola. Tras la intervención del ayudante fiscal Mariano Tejada en el lugar y la comunicación con la fiscalía de turno, se dispuso la apertura del proceso especial de flagrancia, que concluyó con la condena dictada mediante juicio abreviado.
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