Las intensas lluvias que azotaron el este de San Juan a fines de enero provocaron un hallazgo tan inesperado como inquietante. Las crecidas en la zona de Marayes, en Caucete, dejaron al descubierto restos óseos humanos que, según confirmó este miércoles el informe forense oficial, pertenecen a cinco personas.
El descubrimiento se produjo después de las lluvias torrenciales del 30 de enero, cuando la creciente del río removió sedimentos y expuso huesos en las inmediaciones de la planta de Marayes. Una mujer que transita habitualmente por el lugar advirtió la presencia de los restos y dio aviso inmediato a las autoridades, lo que activó un operativo policial y judicial en la zona.
En un primer momento, las estimaciones preliminares indicaban que podrían tratarse de al menos tres individuos. Sin embargo, tras los análisis realizados en el marco de la investigación, los especialistas determinaron que los restos corresponden a cinco personas: tres adultos y dos subadultos, término técnico utilizado en medicina forense para describir a individuos que se encontraban entre la niñez y la adolescencia al momento de su fallecimiento.
Qué reveló el informe forense
La identificación de la cantidad mínima de individuos fue posible gracias al análisis detallado de cráneos y mandíbulas durante la autopsia. Según precisó la médica forense interviniente, no se detectaron signos de violencia perimortem, es decir, lesiones producidas en el momento cercano a la muerte.
Por ahora, la investigación continúa para determinar la antigüedad de los restos y el contexto en el que fueron depositados en el lugar. Las autoridades trabajan en distintas hipótesis, mientras la zona permanece bajo resguardo para evitar la alteración de posibles evidencias.
El caso generó conmoción en la comunidad y abrió interrogantes sobre el origen de los restos, en un escenario donde la naturaleza dejó al descubierto un hallazgo que llevaba años oculto bajo tierra.
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