Luego de años de lucha judicial y emocional por parte de la familia de Julieta Viñales, este viernes se conoció el fallo en el juicio contra el médico Maximiliano Babsía, acusado de mala praxis tras operar de las amígdalas a la joven sanjuanina de 18 años, quien falleció días después por complicaciones postoperatorias.
El veredicto fue claro: Babsía fue condenado por homicidio culposo, según el artículo 84 del Código Penal Argentino, pero no irá a prisión efectiva. El tribunal le impuso 2 años y 6 meses de prisión condicional —una pena que no implica el cumplimiento tras las rejas— y 6 años de inhabilitación especial para ejercer como médico.
Aunque el médico no fue encarcelado, el tribunal dispuso una serie de reglas de conducta obligatorias que deberá cumplir durante 3 años, bajo supervisión judicial. Entre ellas:
- Fijar residencia y someterse al Patronato correspondiente.
- Abstenerse del consumo de estupefacientes y del uso abusivo de bebidas alcohólicas.
- Realizar estudios o capacitación profesional o laboral.
- Estará bajo seguimiento y deberá cumplir con todas las condiciones para no perder la libertad condicional.
- La condena también incluye el pago de las costas del juicio y fue dictada por el juez interviniente, que esta semana había escuchado los alegatos finales de ambas partes.
Julieta Viñales: una vida truncada tras una cirugía común
Julieta Viñales tenía 18 años cuando fue operada de amígdalas por el doctor Babsía. Era una intervención rutinaria, ambulatoria, pero el procedimiento derivó en una serie de complicaciones que terminaron con su vida. Según la acusación, el médico no actuó con la diligencia necesaria en el seguimiento postoperatorio ni frente a las señales de alerta que presentó la paciente.
Los testimonios de médicos y enfermeras fueron contundentes, según expresó públicamente Cynthia Aboal, la madre de Julieta. Durante el juicio, sostuvo que Babsía “no hizo nada para salvar a Julieta” y que “ignoró las alarmas médicas” tras la primera hemorragia. El caso tuvo una fuerte carga emocional, no solo por el dolor de la pérdida, sino por la constante lucha para que la causa no quedara archivada.
Una condena sin cárcel, pero con fuertes repercusiones
El fallo provocó sensaciones encontradas entre familiares, organizaciones que acompañaron el proceso y ciudadanos que siguieron de cerca la causa. Si bien se logró una condena penal, el hecho de que Babsía no vaya preso generó malestar en sectores que esperaban una sentencia más ejemplar.
“No era una cirugía a corazón abierto. Tenía todos los recursos a su disposición y no hizo nada”, dijo Cynthia Aboal tras conocerse el veredicto. Sin embargo, celebró que al menos el médico no podrá ejercer por los próximos seis años, lo que consideró un paso hacia la prevención de nuevos casos de mala praxis.
Posibles nuevas investigaciones por falso testimonio
En una decisión adicional, el juez ordenó que se remitan copias a la Unidad Fiscal de Investigaciones Genéricas (UFIG) para que se investigue la posible comisión del delito de falso testimonio agravado por parte de dos personas que declararon en el juicio: Gema Leguiza y Diego Martínez.
Ambos fueron señalados por la fiscalía por contradicciones graves en sus declaraciones, lo que podría constituir un nuevo delito, previsto en el artículo 275, segundo párrafo del Código Penal, con penas de hasta 10 años de prisión.