La celebración en honor a San Juan Bautista volvió a reunir a cientos de sanjuaninos en una de las tradiciones más representativas de la provincia. Tras la misa central celebrada en la Catedral, una extensa caravana de vehículos recorrió las calles de la Capital hasta llegar al predio donde se llevó adelante el tradicional encendido de la fogata, un momento cargado de simbolismo que año tras año convoca a fieles y familias enteras.
La convocatoria fue masiva. Según pudo observar Diario La Provincia SJ, al menos 50 vehículos formaron parte de la caravana, aunque a lo largo del recorrido se fueron sumando más personas para acompañar la celebración. En el lugar elegido para la fogata también se congregó una importante cantidad de vecinos provenientes de distintos departamentos de la provincia, quienes llegaron para participar de una noche atravesada por la fe, la tradición y el encuentro.
Una tradición que se mantiene viva
La festividad de San Juan Bautista es una de las más antiguas y significativas del calendario religioso sanjuanino. Como ocurre cada 24 de junio, la jornada culminó con el encendido de la gran fogata, un ritual que representa la luz, la esperanza y la renovación.
El momento más esperado de la noche estuvo encabezado por la intendenta de la Ciudad de San Juan, Susana Laciar, quien fue la encargada de encender la fogata junto al ministro de Producción, Gustavo Fernández e integrantes del gabinete municipal y provincial.
La imagen del enorme fogón iluminando la noche volvió a convertirse en el centro de todas las miradas, mientras cientos de personas acompañaban el momento con aplausos y fotografías.
Más seguridad para una celebración multitudinaria
Una de las principales diferencias con respecto a ediciones anteriores fue el importante operativo de seguridad desplegado alrededor de la fogata.
Este año el vallado fue total, impidiendo que el público pudiera acercarse hasta el fuego como ocurría tradicionalmente. En otras oportunidades, muchas personas se aproximaban para arrojar puñados de sal sobre las llamas, una costumbre vinculada a pedidos, agradecimientos o promesas personales.
En esta edición, sin embargo, el acceso al perímetro permaneció restringido durante toda la ceremonia con el objetivo de garantizar la seguridad de los asistentes ante la importante concurrencia de público.
Una noche de fe y agradecimiento
Antes del encendido de la fogata, el padre Andrés Riveros dirigió un mensaje a los presentes desde el escenario principal, acompañado por la intendenta Susana Laciar y autoridades que participaron de la ceremonia.
También estuvo presente el arzobispo de San Juan, quien acompañó el cierre de las actividades religiosas en honor al patrono de la provincia. Durante el acto se agradeció la participación de la comunidad y se destacó el valor de mantener vivas las tradiciones que forman parte de la identidad sanjuanina.
Familias de toda la provincia dijeron presente
Niños, jóvenes y adultos mayores fueron protagonistas de una celebración que volvió a demostrar el fuerte arraigo popular de la festividad de San Juan Bautista.
Muchos vecinos llegaron desde distintos departamentos para participar tanto de la misa como de la posterior caravana y la fogata, consolidando una convocatoria que, año tras año, trasciende las fronteras de la Capital.
Con el fuego iluminando la noche, las palabras de fe y una multitud acompañando el cierre de la celebración, San Juan volvió a honrar a su patrono manteniendo viva una tradición que forma parte de la historia y la identidad de toda la provincia.













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